Las cuentas de la casa, en una sola frase.
Escribís «mercado 85.000, pagó Ana» y natmi lo entiende, lo clasifica y reparte lo que le toca a cada uno. Sin planillas, sin recordatorios incómodos.
natmi organiza gastos. No mueve tu dinero.
Acceso anticipado: hoy el botón lleva a un entorno de pruebas. Los datos que cargues ahí pueden borrarse sin previo aviso, así que no lo uses todavía como tu registro de gastos real.
mercado 85.000, pagó Ana
- Ana pagó
- $85.000
- Nico debe
- $28.333
- Mile debe
- $28.333
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Escribís, no cargás
Un mensaje en lenguaje normal alcanza. Sin formularios ni categorías a mano. Si algo no le cuadra, pregunta en vez de inventar.
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Se reparte solo
Partes iguales o los porcentajes que ustedes acuerden, aplicados siempre igual. La cuenta sale de los gastos, no de la memoria.
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Nadie tiene que reclamar
El saldo está a la vista y cada uno ve lo que puso. La conversación deja de ser sobre plata.
Preguntas de siempre
¿Sirve si vivo solo?
Sí. Un grupo puede tener una sola persona: llevás tus gastos sin repartir nada. Y si mañana compartís casa, el mismo grupo pasa a tener dos.
¿Qué pasa si escribo mal el gasto?
Lo corregís por WhatsApp sobre el último gasto, o entrás a la web y lo editás completo. Un gasto con monto válido nunca se pierde: si no queda claro a qué categoría va, cae en «Otros» y lo movés después.
¿Quién lee mis mensajes?
El contenido de lo que escribís se procesa automáticamente para extraer los datos del gasto. Está explicado sin rodeos en la política de privacidad, incluido qué se guarda, dónde y por cuánto tiempo.
Cuentas claras, relaciones largas.
natmi organiza gastos. No mueve tu dinero.